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RIESGO FINANCIERO
 
Emisor alerta sobre riesgos del sector financiero:  FUENTE WWW.LAREPUBLICA.COM.CO

Alto endeudamiento de gobierno central ha incrementado vulnerabilidad de la banca, sostiene informe del Banrepública.

LA REPUBLICA  

La exposición del sistema financiero al sector público ha aumentado en los últimos años como resultado de la mayor participación de los títulos de deuda pública emitidos por el gobierno central dentro del activo total de la banca. 

Tal situación ha incrementado la vulnerabilidad del sistema financiero a choques externos o internos que puedan afectar la solvencia y capacidad de pago del sector público. 

Si bien la cartera del sector público con el sistema financiero correspondiente, en su mayor parte, a créditos otorgados por la banca a entidades territoriales ha bajado, tal reducción no alcanza a compensar el aumento en la exposición del sistema al sector público por la vía de la inversión en títulos de deuda pública. 

Así lo señala un informe elaborado por el Banco de la República, al considerar que el aumento del endeudamiento público no se ha centrado exclusivamente en el sector financiero doméstico sino a nivel internacional. 
Según el citado estudio, lo anterior conduce a que las condiciones financieras de endeudamiento público sean más sensibles a cambios en la disponibilidad de recursos para los mercados emergentes y a la percepción sobre la sostenibilidad de la posición fiscal del gobierno. 

La deuda territorial aumentó su participación dentro de la cartera del sistema financiero, de 5% en 1996 a 7% en 2001. De otra parte, la calidad de la deuda de los departamentos se deterioró significativamente entre 1997 y 2000 y, pese a una ligera recuperación en 2001, se mantuvo en niveles muy bajos, al igual que los indicadores de capacidad de pago, deuda a ingresos y deuda per cápita. 


 

El comportamiento reciente de la calificación de la deuda y el de los indicadores de capacidad de pago no permitiría prever una recuperación en la calidad de los créditos de estos entes. Sin embargo, a juicio del Emisor, la aplicación de la ley 617 de 2000, así como los traslados de recursos del Fondo de Ahorro de Estabilización Petrolera (Faep), puede mejorar su comportamiento crediticio. 
De otro lado, el informe del Banco de la República sostiene que los indicadores de rentabilidad y riesgo crediticio de los bancos hipotecarios han presentado durante el último año una evolución menos satisfactoria respecto a los bancos no hipotecarios. 

La rentabilidad de los primeros se ha mantenido estable en niveles inferiores a los observados antes del período 1998-1999. 

En lo referente al riesgo crediticio, la morosidad de la cartera hipotecaria sigue registrando niveles altos, incluso superiores a los observados durante el período de tensión financiera. Este comportamiento del riesgo crediticio se ha determinado por lo ocurrido en la situación financiera de los hogares, que son los principales clientes de este grupo de instituciones. La morosidad también estuvo influenciada por la incertidumbre jurídica que enfrenta la cartera actual. 

Las entidades hipotecarias continúan mostrando un gran desbalance entre los plazos de captación y colocación de recursos. Esta estructura financiera las hace especialmente vulnerables a incrementos en la tasa de interés real de captación. 

Aun más si se tiene en cuenta que la tasa de colocación del acervo de crédito se mantiene constante. En efecto, eventuales choques en el entorno que produzcan incrementos en las tasas de interés reales aumentarán los costos de captación, reduciendo los márgenes de intermediación y generando pérdidas que atentarán contra la solidez patrimonial de los bancos hipotecarios. 

En la medida en la cual el sector financiero ha disminuido su exposición relativa al sector privado, ha aumentado su exposición con el sector público, especialmente con el gobierno central. Esta recomposición del activo del sistema lo hace muy vulnerable al comportamiento de la deuda pública. 

Según el Banco de la República, ante un aumento sustancial y sostenido de la demanda de recursos por parte del sector privado al sistema financiero será necesario una mayor capitalización de este último que le permita asumir los mayores riesgos que implicaría la nueva cartera.