CURSOS ON LINE: Ahorra Dinero Estudiando desde TU Hogar
CURSOS VIRTUALES CON ENFASIS  EN FINANZAS NACIONALES E INTERNACIONALES

Subasta, opción para controlar el dólar

 Ante el éxito de la adjudicación de subasta de opciones por parte del Emisor, para vender US$200 millones de reservas internacionales, el viernes 28 de febrero pasado; les explicamos para qué sirven las subastas de opciones call, put y de volatilidad.

Bogotá www.larepublica.com.co Por Sandra Rocío Mateus Guerrero

¿Quién da más?...¡ vendido¡ Esta es la inconfundible frase que forma parte del mundo de las subastas, claro, las de arte o la de objetos que cobran valor ya sea por su antigüedad o por historia emocional.

Sin embargo, a la hora de hablar de las subastas de opciones, aquellas realizadas por el Banco de la República, aunque la finalidad es similar - comprar o vender-, el procedimiento es muy diferente. Primero, no se efectúa en una sala llena de inversionistas tratando de comprar o vender divisas al Banco Central. Es algo un poco más complejo.

Una subasta de opciones, como la llevada a cabo por el Emisor el pasado 28 de febrero, tiene varios pasos. El primero de ellos es la convocatoria, la cual se debe hacer un día antes de la operación. El objetivo es que los intermediarios financieros que cumplen las condiciones para participar de ella tengan el pleno conocimiento de las condiciones de la operación.

Por ejemplo, el pasado 27 de febrero el Emisor comunicó que al día siguiente se haría una subasta de opciones call (ver definición en el recuadro) para desacumulación de reservas entre las 10:30 y 11:00 de la mañana.

Llegó el día

Llegado el momento, las entidades interesadas entran a participar a través del sistema electrónico del Banco de la República llamado Sebra. Así, todos los intermediarios del mercado cambiario que pueden participar de ella, entran allí y colocan sus ofertas o posturas para esa subasta. 

Pero no sólo ofrece una suma a comprar, sino también una prima, que es el precio que está dispuestos a pagar por tener derecho a esa opción. Aquí es importante tener en cuenta que lo que se subasta no son dólares inmediatos, sino unos instrumentos financieros que se denominan opciones, los cuales son derechos de compra o venta de divisas al Banco Central. 

Continuemos. Las entidades ya están listas. Saben que hay un monto "X" a subastar, ofrecen lo que quieren comprar y a qué precio los quieren pagar. Este precio o prima corresponde a una cantidad "X" de pesos por cada US$1.000. Por ejemplo, una entidad ofreció comprar US$50 millones con una prima de $5.000 por cada US$1.000, es decir $5 por cada dólar, mientras que otra quiere US$30millones a una prima de $6.000.

A las 11 de la mañana se cierra la subasta. El mecanismo utilizado para ordenar las ofertas es el de la Subasta Holandesa, en donde se ordenan las primas de mayor a menor, en estricto orden descendente. En la última subasta la mayor prima fue $10.250 y la menor fue $3.000.

El sistema va sumando las ofertas y se detiene cuando se completa el cupo ofrecido por el Banco, que en este caso fue de US$200 millones. A la prima donde quedó la última oferta, en donde resultó la sumatoria del cupo, se le denomina prima de corte, que en la subasta en mención fue de $6.200. Entonces a esa prima se venden todas las opciones que alcanzaron a ser adjudicadas.

Así, se "premia" a quién más alto esté dispuesto a pagar porque se presume que es la más necesitada de esas opciones, así que quién más ofrezca tendrá la probabilidad de que sea adjudicado el monto que presentó. Pero es la oferta y la demanda la que determina el nivel de dicha prima.

Ejercerlas

Pero una cosa es adquirir las opciones y otra ejercerlas, pues para que ello sea un hecho, entra en juego el cumplimiento de unas condiciones particulares para cada tipo de subasta. (Ver recuadro).

Además, cada una de las entidades que adquirió las opciones tiene necesidades diferentes, en tanto que siempre buscarán el momento más indicado para que el ejercicio de esas opciones les cubra también la prima que tuvieron que pagar el mismo día de la subasta.

Con estos mecanismos para irrigar o contraer liquidez, lo que busca el Emisor es controlar el movimiento de la divisa en momentos en los que pueda estar amenazando el cumplimiento de la inflación a mediano y largo plazo, como viene ocurriendo con el acelerado ritmo de la devaluación.

Finalmente, a partir del momento en que se lleva a cabo la subasta, quienes adquirieron las opciones tienen plazo de un mes para ejercerlas. En este caso es hasta el 31 de marzo. Si no lo hacen, pierden las opciones y la prima ya cancelada, como ya ha ocurrido en pasadas ocasiones, pues, las condiciones del mercado no se dan o porque las entidades las adquieren sólo para cubrirse.

Tipos de subastas

Volatilidad
Se llevan a cabo cuando la tasa representativa del mercado (TRM) se ubica por encima o debajo de su promedio móvil ±4%. En el primer caso, el Emisor decide vender dólares mediante las opciones call y en el segundo compra dólares mediante las opciones put. 

Acumulación de reservas 
El Banco de la República puede abrir este tipo de subastas el último día hábil de cada mes para comprar dólares, en caso que la TRM esté por debajo del promedio móvil de los últimos 20 días (opciones put). 

Desacumulación de reservas
En caso que la TRM se ubique por encima de su promedio móvil de los últimos 20 días, el Emisor puede realizar las subastas de opciones call. A diferencia de las subastas de volatilidad, en este caso el llamado no es automático sino discrecional.